El documento destaca que el Ayuntamiento de Valdemoro lleva incumpliendo desde julio de 2022 la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, al privar a importantes zonas de la ciudad de contenedores marrones, más de tres años y medio después por tanto de su obligación legal como entidad local con más de cinco mil habitantes. El completo despliegue debería haberse hecho ya efectivo a través del servicio adjudicado en febrero de 2022 a la UTE RBU Valdemoro, formada por Alfonso Benítez S.A. (ABSA) y Servicios Especiales de Limpieza S.A. (SELSA), empresas filiales de FCC Medio Ambiente. Los 315 contenedores anunciados en septiembre de 2023 han quedado reducidos en la actualidad a una dotación inferior a las 200 unidades. En este sentido, la asociación recuerda que en abril del pasado año el Equipo de Gobierno evidenció su nula disposición a cumplir la ley, al rechazar una moción del Grupo socialista para acelerar la instalación del quinto contenedor.El informe identifica en la ciudad hasta ochenta puntos para el depósito de residuos domésticos desprovistos de contenedor marrón, lo que provoca que la fracción orgánica —de gran valor por su potencial aprovechamiento energético— sea indebidamente desechada en el contenedor gris, el conocido como resto. Esta situación es muy crítica en el entorno del Paseo de la Comunidad de Madrid, con una absoluta falta de contenedor marrón; en el de Cristo de la Salud, donde el vecindario tampoco dispone de estos depósitos, y en zonas tan céntricas como las calles Doctor Fleming, San Vicente de Paul, Apóstol Santiago o el Paseo de los Hoteles. Tanto es así que los residentes deben recorrer cientos de metros para encontrar depósitos específicos para sus biorresiduos. Este es también el caso del Centro Histórico, donde solo cuentan con dos contenedores, los de las calles Luis Planelles y de las Vacas.
Mala gestión municipal que daña el bolsillo ciudadano.
Los residuos impropios son aquellos que se tiran consciente o erróneamente en un contenedor o lugar al que no están destinados. Ello dificulta mucho el proceso de reciclaje y su recuperación, resultando más caro su tratamiento. La falta de datos precisos por la tardía implantación del contenedor marrón llevó a la Concejalía de Hacienda a basarse en una proyección de gasto para 2025, situando en un millón novecientos mil euros el coste de la mezcla de residuos municipales con destino a vertedero. Ello representa el 34% del coste total del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos. Desde septiembre de 2024, la cuota por tonelada para el tratamiento de la fracción orgánica con una proporción de impropios superior al 20% —o lo que es lo mismo, el coste de mezclar los residuos orgánicos con la fracción resto— es de 80 euros, frente a los 23 que cuesta retirar una tonelada de residuos por debajo de ese porcentaje.
Para la aplicación de la nueva tasa de basuras, el Ayuntamiento de Valdemoro estableció tres tramos utilizando como exclusivo criterio el valor catastral de la vivienda, sin tener en cuenta el número de miembros de las unidades familiares ni su comportamiento en la generación de residuos. Con ello incumplía el objetivo central de la tasa: que cada individuo pague en función de la cantidad de residuos que genere, el denominado pago por generación.
Un modelo muy mejorable
La asociación ecologista califica de ineficiente el actual sistema de contenedores abiertos, que no garantiza su correcta utilización. Las malas tasas de recuperación han llevado a los responsables municipales a probar un proyecto piloto con tarjeta de apertura para el contenedor orgánico en el entorno de la avenida de las Comunidades. El sistema elegido adolece sin embargo de claras insuficiencias y no evitará que los usuarios arrojen cualquier tipo de residuos a este contenedor. Resultan muy preocupantes además la creciente desafección y el rechazo que se detectan en ciertos sectores de población que, en respuesta a la imposición de la injusta y desproporcionada tasa de basuras, declaran su voluntad de desentenderse por completo del reciclaje.
Desde el consistorio acaba de presentarse como un éxito la recogida de 1.100 toneladas de residuos orgánicos en los últimos 22 meses. Durante este período se generaron en nuestra ciudad —en una estimación conservadora— alrededor de 50.000 toneladas de residuos. Considerando que la fracción orgánica representa —como repite la publicidad institucional— el 40% de la bolsa de basura doméstica, la ínfima tasa de recuperación alcanzada pone de manifiesto el fracaso del actual modelo municipal.
Espartal-Ecologistas en Acción propone la puesta en funcionamiento de experiencias más ambiciosas y eficientes, como la recogida separada puerta a puerta (PaP) en barrios que por su tipología de viviendas unifamiliares —como el Caracol o el Restón II— resultan favorables para ensayar este sistema de recogida de residuos, en especial los orgánicos. Por último, al respecto de las campañas locales de concienciación sobre reciclaje, la asociación ecologista considera que, aun admitiendo su necesidad, estas se revelan insuficientes si no vienen acompañadas de incentivos concretos, como bonificaciones económicas para las aportaciones al Punto Limpio y al compostaje doméstico.

Foto 1.- Hilera de contenedores frente al número 4 del Paseo del Prado. Ninguno de los ocho disponibles es específico para el depósito de residuos orgánicos.

Foto 2.- Hasta siete son los contenedores instalados en el Paseo de los Hoteles. En este punto el Ayuntamiento de Valdemoro tiene habilitados dos contenedores para la fracción resto pero ninguno para la orgánica.
Algunas cuestiones sobre la gestión de los residuos en Valdemoro. El despliegue del contenedor marrón PDF>
Fuente: ecologistasenaccion.org
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