El Hospital Infanta Elena de Valdemoro ayuda a un paciente de 83 años a publicar los poemas de toda una vida



Nicolás Borreguero entra entre aplausos en una de las salas del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, donde unas 20 personas, entre familiares y sanitarios, le esperan para compartir con él un momento especial.

Lleva poco más de un mes recibiendo cuidados paliativos y llega emocionado para tener por primera vez entre sus manos el libro que reúne parte de su historia personal, alrededor de un centenar de poemas que ha escrito a lo largo de su vida y que ahora se convierten en "un sueño hecho realidad".

Este hombre, de 83 años y vecino de Pinto, ha logrado cumplir este deseo con la ayuda del Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación 'la Caixa' y de los profesionales sanitarios que le han acompañado durante estos últimos meses.

"No me lo esperaba", manifiesta Borreguero a Europa Press, mientras no puede contener las lágrimas. Tras leer a los asistentes tres de su poemas, dos dedicados a su mujer y otro sobre las flores de su jardín, el hombre lee con la voz entrecortada de la emoción un poema sobre la demencia senil a la vez que su mujer le da besos y abrazos.

Desde una de las partes de la sala donde se ha instalado una selección de sus poemas colgados en la pared, manifiesta que la poesía supone "todo" para él. Aunque durante su vida profesional fue mecánico tornero, nunca abandonó este arte, al que se acercó por primera vez durante su infancia.

Es tal la pasión por la poesía que en cada rincón de su hogar hay papeles con versos y trozos de poemas que escribía tanto en los momentos libres cuando trabajaba como durante sus paseos. Siempre encontraba un momento para escribir.

Durante la presentación del libro, cuya portada ha ilustrado su hijo, su mujer cuenta que la poesía no ha sido su única faceta artística. Nicolás también ha dedicado parte de su vida a pintar cuadros que adornan las paredes de su casa.

Paula Fernández, su terapeuta ocupacional, ha sido uno de sus principales pilares durante estos meses y la encargada de detectar el deseo de Borreguero de reunir sus poemas en un libro

La joven cuenta, en declaraciones a Europa Press, que la iniciativa surgió durante las sesiones que realizaba con él en su domicilio cuando se percató de que escribir poesía era una de sus aficiones.

Tras hablar con sus familiares y conocer que Nicolás tenía sus poemas maquetados en el ordenador, Paula le propuso imprimirlos en un libro. En menos de 20 días, la Fundación 38 Grados se encargó de editarlo para hacer realidad su deseo. "La fundación lo imprimió, encuadernó y le regaló varios a su familia para dejárselos como legado", detalla. No solo Paula estaba emocionada durante el acto, sus enfermeras, auxiliares, su hematóloga, el equipo de soporte hospitalario o las sanitarias que le administraban la quimioterapia en el Hospital de Día han destacado que se trata de una iniciativa "muy humana" y tampoco han podido contener las lágrimas.

La joven de 26 años, que lleva uno y medio trabajando en este hospital, explica que a los pacientes paliativos se les plantean cuestiones "más profundas que en otros servicios no suelen ser comunes". "Se habla de deseos, del final de la vida como el cierre de una etapa, de agradecer las vivencias, de despedirse de las personas importantes, planificar el final de vida o dejar asuntos pendientes cerrados", enumera.

El acompañamiento del Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación 'la Caixa' también ha sido fundamental para ayudar a Nicolás a convertir en realidad una idea que llevaba años teniendo: publicar sus poemas.

Por su parte, Esther, psicóloga del programa, ha acompañado al hombre y a su familia durante este proceso y también ha participado en la organización necesaria para hacer realidad el deseo de publicar el libro.

Por su parte, la Fundación 38 Grados, encargada de la edición del libro, es una entidad sin ánimo de lucro que ayuda a los enfermos que se encuentran al final de su vida a cumplir sus deseos y resolver sus temas pendientes de una manera única y personal. "Una forma de que la persona deje su granito de arena en el mundo y hacer un buen cierre de vida", explica una portavoz durante la presentación.

El linfoma que le detectaron a Nicolás en septiembre de 2025 no le ha impedido cumplir uno de los sueños que llevaba años persiguiendo: reunir sus poemas en un libro y dejar así una parte de su historia y de su vida como legado para su familia.




Fuente: epe.es